La noche cayó en mí
como una manada de fieras indomables
mientras que la luna como una sombra cruzaba por mi
ventana
y con su filo cortante quiso desgarrar mi soledad y mi
tristeza
y tu corazón debocado galopando lejos de mí
y ni ves ni sientes mis pupilas apagadas y tristes
como niños abandonados en los andenes
de los trenes que parten hacia el infinito
el tiempo no se detiene sigue su curso implacable
y aparece en medio del insomnio una última sonrisa
que cruza al borde de mis labios imaginando que te
enseñaré
con la luz de mis deseos a caminar entre las sombras
Asoreth
Imagen tomada de internet

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