Calla no digas nada, hoy en este desvelo y
en silencio y soledad hasta la noche tiembla desnuda
y crepitan todas las hojas de los árboles
Y más allá de este manto de silencio que me cubre
siento que ha crecido un río y corre debajo de mi lecho
y se escucha como si arrastraran cadenas
con ciudades y pueblos de siglos enteros
y de él emerge un cantor de mi pueblo
es un viejo revolucionario, es el inquilino de mi sangre
uno que canta en mis venas y lo
llevo en el alma
porque fuimos edificados antes de nuestro nacimiento
Uno que me ha hecho mirar la vida
desde un ángulo diferente, desde el alma
uno que solo, quiere cambiar esquemas.
y por él no me importaría vivir debajo de un puente
Cubierta de pétalos de poesía
y de las notas de su amarantha
y por el que estoy dispuesta y él lo sabe
a dar hasta la última gota de mi tinta y mi vida entera
Asoreth

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