Te amo porque tu alma
me sosiega la razón
y me encandila el pensamiento
y porque ahora he sentido
la generosidad de tu piel
sobre las cenizas sacrílegas de mi carne,
tengo la certeza de que
la luna ahora brilla enamorada
solo para los dos
y la vida nos sonreirá
como lo hicieron los dos pichones
ayer cerca de nuestro nido

No hay comentarios:
Publicar un comentario