miércoles, 24 de mayo de 2017

Desde lejos








Te miro desde lejos rodeado de libélulas  solitarias
que aletean a la luz de las velas,
te siento con ellas como un marinero perdido en tierras extranjeras
te evoco y te esfumas como el viento

me engaño imaginando que a ti también
te mata y te rompe mi ausencia
te sueño, hablando de Iberia en las tardes de Paris
en las que caminamos tomados de la mano en su lluvia
y jugando en la pasarela de Léopold
en la que cayó en nuestras manos un corazón que unía otras vidas
como presagiando que el amor emprende vuelo

hablándome de Toledo  mientras yo veía nacer
el  solsticio en tus pupilas como si fuera una lluvia de estrellas
y sé que no olvidas las góndolas de Venecia
que se quedaron  tatuadas en tus sueños
y que  naufragaron sin haber  nacido

Barcelona quedó grabada en  los sueños de Gaudí
y  no en los míos, y  no fue posible
entregarte el viento,  ni decirte todo lo  que siento
y  ¿sabes?  odio mil veces tu maldita cobardía de no dar prioridad a tu sentir
y a las ofrecidas libélulas sin alas que ni tinta son para escribir mis versos

y ahora para que quiero París y su lluvia
para que Alcalá y las góndolas de Venecia, y  los palacios de Madrid, si no te tengo,
he perdido la fe en el niño que encontré arrodillado en tus pupilas
y que dibujaba  barquitos y cometas de papel y  sé, que para Ti también
la vieja Europa quedó prendida para siempre en el vacío infame de tu pecho.

Asoreth Becsi


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